Si tienes una marca registrada en México y te estás acercando a su tercer aniversario (o a su renovación), es muy común que tu buzón físico o tu correo electrónico comience a llenarse de cartas y avisos relacionados con la Declaración de Uso Real y Efectivo.

Recibir estos documentos puede generar confusión o alarma, pero la mayoría de las veces se trata de publicidad de despachos o, en algunos casos, de intentos de fraude. Aquí te explico exactamente qué significan, por qué llegan y qué debes hacer al respecto.

El contexto legal: ¿Por qué existe este trámite?

En 2018, la legislación mexicana (hoy Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial o LFPPI) cambió para evitar el “secuestro” de marcas. Antes, muchas personas registraban marcas sin usarlas, bloqueando a otros emprendedores.

Para solucionar esto, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) implementó la obligación de declarar bajo protesta de decir verdad que estás usando tu marca en los productos o servicios para los que fue registrada.

Hay dos momentos exactos en los que la ley exige presentar esta declaración:

Tipo de DeclaraciónCuándo debe presentarseConsecuencia de no hacerla
Al Tercer AñoDentro de los 3 meses posteriores al tercer aniversario de que el IMPI otorgó el registro.El registro caduca automáticamente (se pierde).
En la RenovaciónCada 10 años, al momento de tramitar la renovación del registro.El IMPI negará la renovación de la marca.

¿De quién son las cartas que estás recibiendo?

El IMPI casi nunca envía recordatorios físicos a tu domicilio. Toda su comunicación oficial se hace a través de la Gaceta de la Propiedad Industrial o directamente en tu buzón electrónico de “Tu Cuenta PASE”.

Las cartas que llegan suelen dividirse en dos categorías:

  1. Publicidad de agencias y abogados (Legítimo, pero opcional): Dado que la información del IMPI es pública, muchos despachos de abogados extraen las bases de datos para identificar qué marcas están a punto de cumplir 3 años. Te envían cartas con aspecto muy formal ofreciendo sus servicios para presentar la declaración por ti, cobrando sus honorarios más el costo del trámite.
  2. Alertas fraudulentas (Estafas): Son documentos que imitan logotipos del gobierno, sellos oficiales o formatos de facturas. Usualmente exigen un pago inmediato a una cuenta bancaria de un tercero, amenazando con que “perderás tu marca en 24 horas” si no pagas.

Regla de oro: El IMPI jamás te pedirá que deposites dinero a una cuenta bancaria a nombre de una persona física o empresa para “salvar” tu marca. Los pagos oficiales solo se generan a través del portal de pagos del gobierno (Línea de Captura) o con tarjeta dentro de su plataforma oficial.

Qué hacer si recibes una de estas cartas

No entres en pánico, pero tampoco ignores el aviso si realmente estás cerca de tu fecha límite. Sigue estos pasos para asegurar tu marca:

1.Ignora las amenazas y verifica al remitente:

Revisa quién firma la carta. Si es un despacho de abogados ofreciendo sus servicios, eres libre de contratarlos o ignorarlos y hacer el trámite por tu cuenta. Si exige un depósito a una cuenta externa bajo amenaza legal, destrúyela.

2.Calcula tu fecha exacta:

Revisa tu título de registro original. Busca la Fecha de Concesión (no la fecha en que iniciaste el trámite. Ejemplo: Si tu marca fue concedida el 15 de marzo de 2021, tu tercer aniversario fue el 15 de marzo de 2024, y tuviste hasta el 15 de junio de 2024 para presentar la declaración.

3.Presenta la declaración (Tú mismo o con ayuda):

Si estás en el periodo de los 3 meses posteriores al tercer aniversario, debes presentar la declaración. Puedes hacerlo tú mismo ingresando a Tu Cuenta PASE del IMPI (en la sección “Marca en Línea” > “Declaración de Uso”), llenando el formulario y pagando la tarifa oficial del gobierno (que ronda los $1,100 – $1,200 MXN).

Mantener el control de los tiempos de tu marca es tu responsabilidad, y aunque estas cartas pueden ser molestas, sirven como un buen recordatorio de que los derechos de propiedad intelectual requieren mantenimiento.